Cuando los cristianos nos disponemos a celebrar la festividad de Nuestra Señora del Rosario, no tengo por menos, que hacer desde lo más profundo de mi corazón, una reflexión seria, sobre uno de los dones del Espíritu Santo, concretamente el don de la Inteligencia, que nos ayuda a perseverar en la Fe.

El Rosario rezado en familia pienso que nos ayuda a crecer en el amor dentro de la misma, ojala todas las familias supiéramos invocar a María, con el Don de la inteligencia y llenos de Fe.

Con fe todo se alcanza, Madre del Rosario, Madre de mis esperanzas, con la ayuda de la Virgen María, y el rezo del Rosario, seguro que las familias podrían crecer mas en el

Amor, siempre que sea rezado con fe y de verdad, de esta manera se podría conseguir, las virtudes de la Sagrada Familia.

Si mal no recuerdo fue el Papa Pío V. el que instituyó esta Festividad, pero pienso, que el Papa Pío V al instituir esta Fiesta, no solo estaría pensando, en una fiesta para la Virgen, bajo la advocación del Rosario, sino para hacernos recordar, que cuando rezamos el rosario, no es solo es hacer memoria del gozo, del dolor y la gloria, según nos dice el Himno de Laúdes en la liturgia de las Horas, que nos indica además, que es lo que, puede y debe significar, el Santo Rosario en nuestras vidas.

En los tiempos que estamos, de confusión de ideas, modas, hábitos y costumbres, que arrastra a nuestra sociedad, a un disentimiento de la verdadera fe, y carencia de Don de la inteligencia, nos lleva, por caminos equivocados.

Por este pensamiento mío, he decido encomendarme a través del rezo del rosario, al Espíritu Santo para que nos haga llegar sus dones, a todos los humanos, para que sea El Espíritu Santo y la Virgen del Rosario, quienes pongan orden en nuestros corazones, en nuestras mentes y en nuestros ideales, de esta manera, podríamos rechazar de plano, las malas consignas, que pretenden metemos en nuestras cabezas, los políticos mediocres, la prensa, los programas de TV, que degradan y critican nuestra razón de ser cristianos, intoxicando el sentido y contenido de nuestros sacramentos, para no llevarlos a cabo.

No es de recibo, ahora que se habla tanto de libertades, que gente reaccionaria, intenten impedir hacer uso y disfrute de lo que como cristianos nos corresponde por derecho propio, por ser hijos de Dios y miembros de la Santa Iglesia desde el día que fuimos bautizados.

Pero, en este desasosiego, también miro al cielo y doy gracias a Dios al observar y mirar de reojo, que aun quedamos muchos, que seguimos rezando el rosario, no solo en actos litúrgicos y religiosos, hoy por hoy también hay quien camina con un rosario entrelazado en sus manos, rezando por las calles el Rosario.

No quiero terminar mi modesta aportación a este Boletín, sin felicitar en este X aniversario de fundación de la Cofradía, a todos los hermanos y cofrades, recordando a los que nos dejaron, y están gozando de la presencia del Padre.

Felicitar también con todo mi cariño a toda la Orden Dominica, y en especial a mis reverendas Madres Dominicas de Jaén, grandes mujeres que un día decidieron con valentía y sin coacciones llevar una vida consagrada.

Antonio Quesada —Cofrade-